Nuestra familia extremeña. Primeros pasos en genealogía extremeña. PDF Imprimir E-mail
Escrito por Antonio Alfaro de Prado   
Martes, 24 de Febrero de 2009 00:08

Nuestra familia extremeña

Primeros pasos para localizar a los parientes actuales y pasados

 

 

 

 

Si algo nos une especialmente a los extremeños y sus descendientes con Extremadura es el concepto de la familia, la que nos precedió y la que forman los descendientes actuales. Con todos ellos mantendremos eternamente un vínculo, quizás invisible y muchas veces roto en apariencia pero que nos relacionará siempre, tanto en lo genético como en las vivencias y afectos que nos han transmitido nuestros predecesores.

 

Para descubrir más sobre nuestros familiares podemos valernos de la moderna Genealogía, la disciplina que sistematiza la forma de trazar parentescos, que aporta las vías de investigación y que nos abre el camino a una afición que puede deparar grandes  y agradables sorpresas.

 

La genealogía actual, despojada del antiguo afán por ensalzar ilustres linajes, es accesible hoy a todos aquellos que queremos conocer a nuestros antepasados. Muestra de su vitalidad es que, como hobby, se constituye ya en la segunda afición más popular entre los norteamericanos, tras la jardinería. No sólo ellos, miles de europeos bucean en sus familias, descubren parentescos y se adentran en la historia a través de sus propios antepasados. Los árboles genealógicos se aplican al estudio de enfermedades genéticas y permiten conocer cómo se ha producido la evolución y transmisión de ellas. Pasado y presente se entrelazan.

Esta imagen de un niño, sus bisabuelos y varias tías fue tomada en el ya desaparecido pueblo extremeño de Talavera la Real ¿Cuantos descendientes reconocerán en ella a sus antepasados sin siquiera conocerse entre ellos?   

Imagen: Web de Talavera la Vieja - Paseo Virtual por Extremadura http://www.paseovirtual.net/talaverilla

 

Los primeros pasos para conocer a nuestros antepasados más cercanos y localizar parientes actuales están al alcance de cualquier persona que, sin conocimientos previos de genealogía, puede comenzar mediante las sugerencias que aquí expondremos.

 

Primeros datos

 

El primer árbol y las primeras informaciones deberemos obtenerlos de nuestros parientes mayores. Ellos comenzarán a aportarnos los nombres de sus padres y abuelos, sus hermanos, los familiares que quedaron en la localidad natal y aquellos otros que emigraron. Además nos interesará anotar cuales fueron sus oficios, si realizaron estudios, si formaron parte del ejército, cuales fueron sus rasgos, su forma de ser, aficiones y devociones, etc.

 

Todo lo que podamos conocer puede algún día sernos de utilidad. Así, quien era tan devoto de la patrona del pueblo pudo pertenecer a alguna cofradía donde se conserven sus datos. El pariente que siempre hablaba de la guerra de Cuba tendrá un expediente militar con información personal. Ese otro tío que heredó unas tierras figurará en un testamento ante notario, etc.

 

Con lo recogido tendremos un primer esquema de nuestro árbol. Deberemos considerar los nombres y fechas que se nos indiquen como un punto de partida pero siempre conscientes de que pudo fallar la memoria o que quizás haya inexactitudes, todo ello deberá ser luego confirmado por los documentos que vayamos obteniendo. Iniciemos ahora la búsqueda de estos primeros documentos.

 

El Registro Civil

 

En toda España, desde 1870, comenzaron los Registros Civiles que conocemos actualmente. Conviene saber que en algunos municipios, generalmente en los principales, ya se había creado un registro previo en 1840.

 

Nos interesarán mucho los datos que allí obtengamos según el tipo de documento; partidas de nacimiento (fecha, lugar, nombre, origen y domicilio de los padres o abuelos) partidas de matrimonio (nombre de los cónyuges, estado civil, padres, lugar y fecha) y partidas de defunción (fecha, lugar, nombre, edad y a veces, si testó, ante qué notario, lugar del entierro, causa de fallecimiento, esposa, hijos...).

 

Por tanto, veamos de qué fechas disponemos sobre el nacimiento, matrimonio y defunción de nuestros parientes para solicitar las correspondientes partidas. Todo aquello que tuviera lugar antes de 1870 deberemos ordenarlo y redactarlo en una carta para enviar al Registro Civil correspondiente.

 

Puede que no dispongamos del año exacto pero sí de un intervalo muy aproximado. En estos casos, rogando la comprensión del funcionario del registro, le indicaremos que estamos interesados en conocer la partida de nuestro pariente Fulanito de Tal que nació entre los años X al Y. Normalmente, en una localidad pequeña e incluso mediana no supone un esfuerzo desmesurado el repasar unos pocos años del registro.

 

No hace falta conocer la dirección postal exacta del Registro, será suficiente con que consignemos en la carta:

 

Registro Civil

Código Postal – Nombre de la localidad (España)[1]

 

Indicaremos siempre que solicitamos la partida literal para que se nos envíe toda la información que está recogida, no una partida en extracto. También es útil indicar el parentesco exacto con la persona citada ya que, pese a ser un registro público, muchas veces se limita las expedición de copias solo a los familiares o a quienes acrediten una causa justificada.

 

Las solicitudes a los Registros Civiles de toda España será dentro de poco posible realizarlas por internet, aunque está aún en fase de implantación. En Extremadura se pueden solicitar por esta vía las partidas de Almendralejo, Badajoz, Mérida, Villanueva de la Serena, Zafra, Cáceres, Coria, Navalmoral de la Mata, Plasencia y Trujillo. Para ello debemos visitar la web http://www.mju.es/registro_civil

 

Una vez escrita y enviada la carta, armémonos de paciencia. El plazo de respuesta variará notablemente según el municipio. Si pasados tres meses no hemos obtenido contestación, intentemos contactar telefónicamente con el responsable del Registro. Para ello bastará localizar un número de teléfono del ayuntamiento correspondiente donde nos pondrán en contacto con dicha persona[2]. La conversación directa muchas veces desbloquea una petición que quedó sin atender por cualquier duda o inexactitud que se hubiera detectado.

 

Localizando a nuestros parientes vivos

 

Con la anterior consulta habremos confirmado los datos de los familiares, incluso habrá sorpresas porque aparecerán apellidos nuevos, personas que tenían un nombre distinto al que pensábamos o incluso nos daremos cuenta de que parte de nuestra familia procede de otros pueblos que desconocíamos. Veamos otras opciones:

 

-Guía telefónica. Hay una iniciativa que, a pesar de ser muy simple, suele reportar grandes satisfacciones. Se trata de algo tan sencillo como buscar en la guía telefónica a personas que compartan nuestro apellido en la misma población donde vivió la familia y enviarles una breve carta sobre nosotros y nuestros familiares. Resulta sorprendente pero muchísimas veces se localiza así a parientes muy cercanos, o bien esa carta llega a personas que, aún no siendo familiares, sí conocen a la rama que buscamos y a los que les hacen llegar la comunicación[3].

 

Para ello, nos dirigiremos a www.paginasblancas.es y seleccionaremos en la localidad a las personas que lleven como primer apellido el mismo que estamos localizando. Si los resultados son muy pocos, buscaremos también a quienes lo lleven de segundo apellido. Hecho esto, no tenemos más que redactar una breve carta de presentación, incluyendo los datos que conocemos de la familia, rogando que le hagan llegar nuestro mensaje a quien pueda saber del tema. No olvidemos incluir tanto el remite postal como nuestro correo electrónico, si fuera posible.

 

Claro está que esta búsqueda será más efectiva mientras más pequeña sea la localidad y menos frecuente el apellido. No obstante, en pueblos pequeños, incluso los García o Sánchez serán probablemente parientes cercanos.

 

-Páginas web locales. Hoy en día muchos pueblos cuentan con páginas web oficiales o de particulares, a veces incluso existen varias. El webmaster suele ser una persona de la localidad o relacionada con ella y además interesada en los asuntos locales, por lo que tendrá contacto con diferentes personas del lugar. Pues bien, no hay nada más sencillo, rápido y económico que localizar las páginas web de nuestra población y enviar un mensaje al buzón de contacto.

Quizás esta fuente, que nos sitúa en Guadalupe, sea el primer indicio para descifrar los personajes de la foto, es posible que otros familiares desconocidos por nosotros conserven imágenes parecidas con los nombres detallados.

Imagen: Nieves de Hoyos Sancho, artículo sobre el Traje Regional de Extremadura (Revista de Dialectología y Tradiciones Populares XI/1955)  

 

Aunque el receptor no sepa nada de nuestra familia, lo que le pediremos es que intente hacer llegar el mensaje a vecinos del pueblo que pudieran saber algo de nuestros parientes. Quizás en cuestión de horas recibamos un mensaje de alguien que tenga relación familiar o conozca a personas de nuestro apellido.

 

Por otra parte, en estas webs a veces hay foros donde dejar mensajes ¿qué mejor lugar para acceder y dejar un aviso de quienes somos y a quienes buscamos? Habremos conseguido en poco tiempo comunicar la búsqueda a los internautas de la localidad.

 

En las direcciones http://www.paseovirtual.net/puebloscaceres.htm y http://www.paseovirtual.net/pueblosbadajoz.htm es posible encontrar cientos de enlaces de este tipo.

 

-Lista de correo sobre genealogía extremeña “GenExtremadura”. Desde hace dos años funciona en internet una lista de correo para personas interesadas en genealogía extremeña, está ubicada en http://es.groups.yahoo.com/group/genextremadura

 

            Accediendo a ella podremos enviar un mensaje de presentación con los datos que nos interesan. Probablemente no encontraremos a ningún pariente directo en ella, pero quizás sí a alguien que también está interesado en la población y que nos podrá transmitir su experiencia y consejos. Además, cualquier otro miembro de la lista podrá orientarnos sobre recursos para investigar en Extremadura.

 

 

Otros recursos

 

Una vez comenzada la investigación y avanzados los primeros pasos, el descubrimiento de nuevos familiares, sus formas de vida, oficios, historias particulares, etc. se podrán ir ampliando con toda una serie de fuentes de investigación. La descripción pormenorizada de ellas excedería el ámbito de este artículo, pero merecen al menos una cita de los principales para ilustrar cuan amplios son los recursos de los que dispone el aficionado a la genealogía:

 

-Partidas parroquiales. El Concilio de Trento estableció la llevanza por parte de las parroquias de libros donde anotar bautismos y matrimonios. En muchas parroquias extremeñas es posible encontrar estas partidas de forma ininterrumpida desde mitad del siglo XVI. Este sistema constituye un valiosísimo tesoro para la investigación de familias.

 

Las firmas, un sugerente testimonio.

-Documentos notariales. Los antiguos escribanos almacenaron en sus despachos copias de infinidad de documentos sobre nuestros antepasados: testamentos, compraventas, poderes, particiones, etc. Los actuales archivos de protocolos guardan este legado que, fundamentalmente, aunque no en todos los casos, reposan en los archivos históricos provinciales de Cáceres y Badajoz.

 

 

-Archivos militares. Ya fuera como militares de profesión o como simples reclutas, generalmente en toda familia ha habido personas que se unieron al ejército. No solo nos interesarán los antepasados directos, es probable que encontremos hermanos de éstos, cuya filiación lógicamente será del mismo interés para nosotros. En http://www.ejercito.mde.es/ihycm/archivo/ encontraremos un catálogo de archivos castrenses.

 

 

Un expediente militar nos puede proporcionar datos tan curiosos como la altura y el color del pelo y  ojos.

 

Y así podríamos seguir enumerando otras muchas fuentes; los archivos municipales (con censos, quintas y documentos muy diversos), archivos diocesanos (expedientes matrimoniales), cofradías y hermandades locales, colegios, institutos e instituciones de enseñanza diversas, asociaciones, los registros del cementerio local, archivos nobiliarios, archivos de las audiencias y órdenes militares, organismos de recaudación tributaria, etc, etc.

 

Además, la página web http://extremadura.genealogica.net reúne datos, investigaciones y recursos disponibles para la investigación en Extremadura.

 

 

 

La búsqueda de raíces familiares, una afición viva

 

 

Aun pecando de inmodestia, nos atrevemos a pronosticar que un altísimo porcentaje de las personas que hayan seguido los pasos indicados conseguirán resultados muy positivos. Seguramente lograrán el doble objetivo de conocer más sobre sus antepasados así como establecer contacto con familiares quizás desconocidos hasta el momento.

 

La investigación y el conocimiento son obviamente infinitos; iremos descubriendo vivencias que fueron comunes a nuestros familiares cercanos y a los lejanos, quizás encontremos notas manuscritas de algún pariente, las fotos de época, objetos que usaron, la casa donde vivieron, circunstancias que les tocó vivir, etc, etc. El pasado y el presente envuelven la búsqueda de raíces familiares y nos muestran los lazos con nuestros semejantes.

 

 

Antonio Alfaro de Prado Sagrera

http://extremadura.genealogica.net/

Este artículo fue publicado en la revista Universo Extremeño, nº1, 2006

 



[1] El código postal puede consultarse en la página web de Correos de España: www.correos.es

[2] El teléfono de los ayuntamientos lo encontraremos en www.paginasblancas.es con sólo cumplimentar los campos de nombre (“ayuntamiento”) y la localidad.

[3] Existiría también la opción de llamarles por teléfono. Para un primer contacto creemos que es mejor la carta, menos sorpresiva y que seguramente será entregada a quien pueda estar interesado. Una llamada a deshora o una conversación con la persona inadecuada nos podría cerrar de antemano el camino.

Última actualización el Martes, 24 de Febrero de 2009 00:22
 

Directorio de Genealogía Hispana