Nuestra
familia extremeña
Primeros pasos para localizar a los parientes
actuales y pasados
Si algo nos une especialmente a los
extremeños y sus descendientes con Extremadura es el concepto de la familia, la
que nos precedió y la que forman los descendientes actuales. Con todos ellos
mantendremos eternamente un vínculo, quizás invisible y muchas veces roto en
apariencia pero que nos relacionará siempre, tanto en lo genético como en las
vivencias y afectos que nos han transmitido nuestros predecesores.
Para descubrir más sobre nuestros familiares
podemos valernos de la moderna Genealogía, la disciplina que sistematiza la
forma de trazar parentescos, que aporta las vías de investigación y que nos
abre el camino a una afición que puede deparar grandes y agradables sorpresas.
La genealogía actual, despojada del antiguo
afán por ensalzar ilustres linajes, es accesible hoy a todos aquellos que
queremos conocer a nuestros antepasados. Muestra de su vitalidad es que, como hobby, se constituye ya en la segunda afición
más popular entre los norteamericanos, tras la jardinería. No sólo ellos, miles
de europeos bucean en sus familias, descubren parentescos y se adentran en la
historia a través de sus propios antepasados. Los árboles genealógicos se
aplican al estudio de enfermedades genéticas y permiten conocer cómo se ha
producido la evolución y transmisión de ellas. Pasado y presente se entrelazan.
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Esta imagen de
un niño, sus bisabuelos y varias tías fue tomada en el ya desaparecido pueblo
extremeño de Talavera la Real ¿Cuantos descendientes reconocerán en ella a
sus antepasados sin siquiera conocerse entre ellos?
Imagen: Web de Talavera la Vieja - Paseo Virtual por
Extremadura http://www.paseovirtual.net/talaverilla
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Los primeros pasos para conocer a nuestros
antepasados más cercanos y localizar parientes actuales están al alcance de
cualquier persona que, sin conocimientos previos de genealogía, puede comenzar
mediante las sugerencias que aquí expondremos.
Primeros datos
El primer árbol y las primeras informaciones
deberemos obtenerlos de nuestros parientes mayores. Ellos comenzarán a
aportarnos los nombres de sus padres y abuelos, sus hermanos, los familiares
que quedaron en la localidad natal y aquellos otros que emigraron. Además nos
interesará anotar cuales fueron sus oficios, si realizaron estudios, si formaron
parte del ejército, cuales fueron sus rasgos, su forma de ser, aficiones y
devociones, etc.
Todo lo que podamos conocer puede algún día sernos
de utilidad. Así, quien era tan devoto de la patrona del pueblo pudo pertenecer
a alguna cofradía donde se conserven sus datos. El pariente que siempre hablaba
de la guerra de Cuba tendrá un expediente militar con información personal. Ese
otro tío que heredó unas tierras figurará en un testamento ante notario, etc.
Con lo recogido tendremos un primer esquema
de nuestro árbol. Deberemos considerar los nombres y fechas que se nos indiquen
como un punto de partida pero siempre conscientes de que pudo fallar la memoria
o que quizás haya inexactitudes, todo ello deberá ser luego confirmado por los
documentos que vayamos obteniendo. Iniciemos ahora la búsqueda de estos
primeros documentos.

El Registro Civil
En toda España, desde 1870, comenzaron los Registros
Civiles que conocemos actualmente. Conviene saber que en algunos municipios,
generalmente en los principales, ya se había creado un registro previo en 1840.
Nos
interesarán mucho los datos que allí obtengamos según el tipo de documento;
partidas de nacimiento (fecha, lugar, nombre, origen y domicilio de los padres
o abuelos) partidas de matrimonio (nombre de los cónyuges, estado civil,
padres, lugar y fecha) y partidas de defunción (fecha, lugar, nombre, edad y a
veces, si testó, ante qué notario, lugar del entierro, causa de fallecimiento,
esposa, hijos...).
Por tanto, veamos de qué fechas disponemos
sobre el nacimiento, matrimonio y defunción de nuestros parientes para
solicitar las correspondientes partidas. Todo aquello que tuviera lugar antes
de 1870 deberemos ordenarlo y redactarlo en una carta para enviar al Registro
Civil correspondiente.
Puede que no dispongamos del año exacto pero
sí de un intervalo muy aproximado. En estos casos, rogando la comprensión del
funcionario del registro, le indicaremos que estamos interesados en conocer la
partida de nuestro pariente Fulanito de Tal que nació entre los años X al Y.
Normalmente, en una localidad pequeña e incluso mediana no supone un esfuerzo
desmesurado el repasar unos pocos años del registro.
No hace falta conocer la dirección postal
exacta del Registro, será suficiente con que consignemos en la carta:
Registro Civil
Código Postal –
Nombre de la localidad (España)
Indicaremos siempre que solicitamos la partida literal para que se nos envíe toda la
información que está recogida, no una partida en extracto. También es útil
indicar el parentesco exacto con la persona citada ya que, pese a ser un
registro público, muchas veces se limita las expedición de copias solo a los
familiares o a quienes acrediten una causa justificada.
Las solicitudes a los Registros Civiles de
toda España será dentro de poco posible realizarlas por internet, aunque está aún
en fase de implantación. En Extremadura se pueden solicitar por esta vía las
partidas de Almendralejo, Badajoz, Mérida, Villanueva de la Serena,
Zafra, Cáceres, Coria, Navalmoral de la Mata, Plasencia y Trujillo. Para ello
debemos visitar la web http://www.mju.es/registro_civil
Una vez escrita y enviada la
carta, armémonos de paciencia. El plazo de respuesta variará notablemente según
el municipio. Si pasados tres meses no hemos obtenido contestación, intentemos
contactar telefónicamente con el responsable del Registro. Para ello bastará
localizar un número de teléfono del ayuntamiento correspondiente donde nos
pondrán en contacto con dicha persona. La
conversación directa muchas veces desbloquea una petición que quedó sin atender
por cualquier duda o inexactitud que se hubiera detectado.
Localizando a nuestros parientes vivos
Con la anterior consulta habremos
confirmado los datos de los familiares, incluso habrá sorpresas porque
aparecerán apellidos nuevos, personas que tenían un nombre distinto al que
pensábamos o incluso nos daremos cuenta de que parte de nuestra familia procede
de otros pueblos que desconocíamos. Veamos otras opciones:
-Guía telefónica. Hay una iniciativa que, a pesar de ser muy simple,
suele reportar grandes satisfacciones. Se trata de algo tan sencillo como
buscar en la guía telefónica a personas que compartan nuestro apellido en la
misma población donde vivió la familia y enviarles una breve carta sobre
nosotros y nuestros familiares. Resulta sorprendente pero muchísimas veces se localiza
así a parientes muy cercanos, o bien esa carta llega a personas que, aún no
siendo familiares, sí conocen a la rama que buscamos y a los que les hacen
llegar la comunicación.
Para ello, nos dirigiremos a www.paginasblancas.es y
seleccionaremos en la localidad a las personas que lleven como primer apellido
el mismo que estamos localizando. Si los resultados son muy pocos, buscaremos
también a quienes lo lleven de segundo apellido. Hecho esto, no tenemos más que
redactar una breve carta de presentación, incluyendo los datos que conocemos de
la familia, rogando que le hagan llegar nuestro mensaje a quien pueda saber del
tema. No olvidemos incluir tanto el remite postal como nuestro correo
electrónico, si fuera posible.
Claro está que esta búsqueda será
más efectiva mientras más pequeña sea la localidad y menos frecuente el
apellido. No obstante, en pueblos pequeños, incluso los García o Sánchez serán
probablemente parientes cercanos.
-Páginas web locales. Hoy en día muchos pueblos cuentan con páginas
web oficiales o de particulares, a veces incluso existen varias. El webmaster
suele ser una persona de la localidad o relacionada con ella y además
interesada en los asuntos locales, por lo que tendrá contacto con diferentes
personas del lugar. Pues bien, no hay nada más sencillo, rápido y económico que
localizar las páginas web de nuestra población y enviar un mensaje al buzón de
contacto.
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Quizás esta
fuente, que nos sitúa en Guadalupe, sea el primer indicio para descifrar los
personajes de la foto, es posible que otros familiares desconocidos por
nosotros conserven imágenes parecidas con los nombres detallados.
Imagen: Nieves
de Hoyos Sancho, artículo
sobre el Traje Regional de Extremadura (Revista de Dialectología y
Tradiciones Populares XI/1955)
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Aunque el
receptor no sepa nada de nuestra familia, lo que le pediremos es que intente
hacer llegar el mensaje a vecinos del pueblo que pudieran saber algo de
nuestros parientes. Quizás en cuestión de horas recibamos un mensaje de alguien
que tenga relación familiar o conozca a personas de nuestro apellido.
Por otra
parte, en estas webs a veces hay foros donde dejar mensajes ¿qué mejor lugar
para acceder y dejar un aviso de quienes somos y a quienes buscamos? Habremos
conseguido en poco tiempo comunicar la búsqueda a los internautas de la
localidad.
En las
direcciones http://www.paseovirtual.net/puebloscaceres.htm
y http://www.paseovirtual.net/pueblosbadajoz.htm
es posible encontrar cientos de enlaces de este tipo.
-Lista de correo sobre genealogía extremeña “GenExtremadura”. Desde
hace dos años funciona en internet una lista de correo para personas
interesadas en genealogía extremeña, está ubicada en http://es.groups.yahoo.com/group/genextremadura
Accediendo
a ella podremos enviar un mensaje de presentación con los datos que nos
interesan. Probablemente no encontraremos a ningún pariente directo en ella,
pero quizás sí a alguien que también está interesado en la población y que nos
podrá transmitir su experiencia y consejos. Además, cualquier otro miembro de
la lista podrá orientarnos sobre recursos para investigar en Extremadura.
Otros recursos
Una vez comenzada la investigación y
avanzados los primeros pasos, el descubrimiento de nuevos familiares, sus
formas de vida, oficios, historias particulares, etc. se podrán ir ampliando
con toda una serie de fuentes de investigación. La descripción pormenorizada de
ellas excedería el ámbito de este artículo, pero merecen al menos una cita de
los principales para ilustrar cuan amplios son los recursos de los que dispone
el aficionado a la genealogía:
-Partidas parroquiales. El Concilio de Trento
estableció la llevanza por parte de las parroquias de libros donde anotar
bautismos y matrimonios. En muchas parroquias extremeñas es posible encontrar
estas partidas de forma ininterrumpida desde mitad del siglo XVI. Este sistema
constituye un valiosísimo tesoro para la investigación de familias.
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Las
firmas, un sugerente testimonio.
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-Documentos
notariales. Los antiguos escribanos almacenaron en sus despachos copias de
infinidad de documentos sobre nuestros antepasados: testamentos, compraventas, poderes,
particiones, etc. Los actuales archivos de protocolos guardan este legado que,
fundamentalmente, aunque no en todos los casos, reposan en los archivos
históricos provinciales de Cáceres y Badajoz.
-Archivos
militares. Ya fuera como militares de profesión o como simples reclutas, generalmente
en toda familia ha habido personas que se unieron al ejército. No solo nos
interesarán los antepasados directos, es probable que encontremos hermanos de
éstos, cuya filiación lógicamente será del mismo interés para nosotros. En http://www.ejercito.mde.es/ihycm/archivo/
encontraremos un catálogo de archivos castrenses.
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Un
expediente militar nos puede proporcionar datos tan curiosos como la altura y
el color del pelo y ojos.
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Y así podríamos seguir enumerando otras
muchas fuentes; los archivos municipales (con censos, quintas y documentos muy
diversos), archivos diocesanos (expedientes matrimoniales), cofradías y
hermandades locales, colegios, institutos e instituciones de enseñanza
diversas, asociaciones, los registros del cementerio local, archivos
nobiliarios, archivos de las audiencias y órdenes militares, organismos de
recaudación tributaria, etc, etc.
Además, la página web http://extremadura.genealogica.net
reúne datos, investigaciones y recursos disponibles para la investigación en
Extremadura.
La búsqueda de
raíces familiares, una afición viva
Aun pecando de inmodestia, nos atrevemos a
pronosticar que un altísimo porcentaje de las personas que hayan seguido los
pasos indicados conseguirán resultados muy positivos. Seguramente lograrán el
doble objetivo de conocer más sobre sus antepasados así como establecer contacto
con familiares quizás desconocidos hasta el momento.
La investigación y el conocimiento son
obviamente infinitos; iremos descubriendo vivencias que fueron comunes a
nuestros familiares cercanos y a los lejanos, quizás encontremos notas
manuscritas de algún pariente, las fotos de época, objetos que usaron, la casa
donde vivieron, circunstancias que les tocó vivir, etc, etc. El pasado y el
presente envuelven la búsqueda de raíces familiares y nos muestran los lazos
con nuestros semejantes.
Antonio Alfaro de Prado Sagrera
http://extremadura.genealogica.net/
Este artículo fue
publicado en la revista Universo Extremeño, nº1, 2006